El floorball es un deporte que se juega en pista cubierta, con cinco jugadores de campo y un portero por cada equipo. Se utilizan sticks de fibra y una pelota ligera perforada. La pista, de 40×20 metros, está rodeada por un rink bajo que mantiene la bola en juego, lo que acelera el ritmo del partido.
Tiene su origen en Estados Unidos, en la década de 1950, como variante del hockey hielo para entrenamientos en seco. Desde entonces se ha desarrollado principalmente en países europeos como Suecia, Suiza, República Checa o Finlandia, donde cuenta con estructuras federadas y competiciones profesionales.
En España, aunque es un deporte minoritario, existen clubes organizados y participación internacional. Es habitual que se practique en distintos contextos, comenzando en la provincia de Ciudad Real por entornos escolares o de promoción deportiva, como es el caso de Almodóvar del Campo.
“Es un deporte muy dinámico y accesible. Se puede practicar de forma mixta hasta cierta edad, y permite que todos empiecen desde el mismo nivel, algo que me atrajo mucho cuando lo llevé al aula”, explica Javier Serrano.
Para conocer más sobre este deporte, Lanza se ha trasladado a Almodóvar para entrevistar a uno de sus principales valedores a nivel regional y nacional: Javier Serrano, vocal de la Asociación Española de Floorball y profesor en el colegio Maestro Ávila y Santa Teresa.
El floorball en España: entre el reconocimiento internacional y el vacío institucional
El floorball está reconocido a nivel internacional y cuenta con representación española en torneos europeos y mundiales. Sin embargo, en España todavía funciona como asociación, no como federación, lo que limita su acceso a subvenciones, ligas oficiales y estructuras públicas.
“Hemos conseguido que el Consejo Superior de Deportes nos reconozca como modalidad deportiva, pero seguimos peleando para convertirnos en federación”, señala Serrano. “Otra vía que estamos explorando es integrarnos como disciplina en una federación ya existente, como la de hockey hierba o hielo.”
Esta alternativa podría concretarse en 2025. Mientras tanto, la Comunidad de Madrid concentra la mayor parte de la actividad competitiva del país, con clubes estables en varias categorías.
El floorball en Castilla-La Mancha: presente limitado, foco en Almodóvar del Campo
En Castilla-La Mancha no existe una estructura oficial de floorball. La única actividad estable se desarrolla en Almodóvar del Campo (Ciudad Real), impulsada desde el ámbito educativo por Javier Serrano.
El deporte se introdujo en 2015 como parte de un proyecto escolar en el colegio Maestro Ávila y Santa Teresa. Desde entonces, se ha mantenido de forma continua en la localidad, con participación en torneos escolares y actividades locales.
“Cuando empecé, montábamos porterías con cajas de cartón y jugábamos con palos escolares viejos. Pero los chavales se enganchaban igual”, recuerda. “Al principio era parte de un proyecto educativo transversal, ahora lo hemos centrado más en el deporte en sí.”
Hubo intentos previos de establecer equipos en Toledo y Almagro, pero desaparecieron por falta de continuidad. Actualmente no existen clubes federados ni ligas regionales en funcionamiento.
El papel de Javier Serrano en el desarrollo del floorball
Javier Serrano compagina su labor docente con la promoción del floorball. En su colegio, el deporte forma parte de los proyectos de educación física desde hace casi una década. Además, organiza torneos internos, participa en encuentros intercentros y colabora en eventos de promoción como torneos 3×3 o actividades en la plaza del pueblo.
“En nuestro último torneo escolar participaron 60 alumnos del centro”, afirma. “A nivel provincial, ahora mismo Almodóvar es el punto clave. Y fuera de aquí nos conocen. Vas a Madrid, Córdoba o Granada y saben quiénes somos.”
También mantiene contacto con clubes y organizaciones de otras ciudades para reforzar la base del deporte en distintas zonas.
Perspectivas de futuro y expansión
El objetivo a corto plazo de la Asociación Española de Floorball es consolidar un circuito nacional con sedes en Madrid, Córdoba, Granada y Almodóvar del Campo. Paralelamente, siguen trabajando para obtener el reconocimiento como federación o integrarse en otra ya existente.
En lo local, Serrano planea reforzar la presencia del floorball en programas municipales y escolares. “También abrimos la puerta a quien quiera probarlo por ocio. Si hay un grupo interesado, organizamos partidas o sesiones sin problema. El material lo ponemos nosotros.”
Desde la asociación existe la posibilidad de ceder material a centros educativos o colectivos que deseen iniciarse, como parte de su estrategia de expansión.

